En México, la distribución del dinero es bastante interesante. Los impuestos que recauda el gobierno se dividen entre diferentes áreas. Estas diferentes áreas se denominan de la siguiente manera: Servicios Públicos Generales, Protección y Seguridad Social, Educación, Salud, Seguridad Publica, Infraestructura, Transporte y Comunicaciones, Defensa Nacional, Desarrollo Productivo, Vivienda, Administración de Justicia, Asuntos Legislativos, Cultura y Deporte, Otros, Trabajo y Empleo, Registros e Información Oficial, Ciencia Tecnología e Innovación. Donde los Servicios Publicos Generales toman el mayor porcentaje de 25.75% y sucesivamente bajan de porcentaje las de más áreas.
Los impuestos son la obligacion que tenemos los ciudadanos para contribuir con el gasto publico. Tiene sentido que todos seamos equitativos al dar de nuestro dinero ejercido por nuestro esfuerzo pero el problema aquí es que hay personas que se aprovechan de ese dinero y en vez de dárselo a instituciones que sí lo necesitan, se lo quedan para beneficio propio.
En México hay pocos impuestos patrimoniales lo que es afortunado en terminos de libertad económica. Estos son los que reparten la riqueza más fácilmente, porque disminuyen especificamente lo ya hecho y trabajado que es la base del ahorro y el crecimiento contínuo. Estos impuestos gravan bienes que ya han satisfecho una carga impositiva al ser adquiridos, estos son la tenencia, el predial y el gravamen a las transacciones financieras y de capital.
Por otra parte, hay impuestos que son más agresivos con la libertad económica al representar extracción a los ingresos de las empresas y de la utilidad de estos. Un ejemplo es el Impuesto Sobre la Renta que transfiere la pérdida a empleados, descapitaliza y redirije el ingreso al Estado cuando bien podrían ser llevados a salarios, inversión o a investigación.
Todos estos son factores que causan la corrupción en México que tienen que ver con una red grande de funcionarios que se deriva de la discresión del Ejecutivo al igual que las Facultades otorgadas por la Ley Federal de Derechos. A consecuencia que esta red crece para cubrir todas las exigencias, se vuelve lenta para agilizar los trámites lo cual lo lleva a la corrupción que es una via más fácil, también llamado un sobreprecio.
Información recuperada de:
«¿A dónde se van nuestros impuestos?» http://agev.opp.gub.uy
«Los impuestos que pagamos los mexicanos» www.eluniversal.com.mx
